Una asana es una postura sostenida en el tiempo como mínimo cuatro segundos y al realizarla, se trabaja desde los tres planos : físico ,mental y espiritual. tiene un efecto físico, mental y emocional y una conducta física, mental y emocional. Todas las técnicas que se trabajan en yoga trabajan sobre los tres planos. Lo importante es sentir lo que sucede al propio cuerpo, aquí y ahora, una postura con una actitud de yoga es una asana.
En un asana se sostiene quietud no solo física sino mental por medio de la concentración que requiere; la postura ayuda a que la mente se concentre y que el espíritu disfrute el instante, lo que se está viviendo en el aquí y ahora. A partir de la realización de la postura se logra un bienestar mental y espiritual, empezando a mover la parte física para liberar corazas musculares y energéticas.
Las posturas nacen de las figuras que acompañan la evolución humana desde el nacimiento y por lo tanto son posibles de realizar.
Hay 4 figuras principales: 1. Acostado - 2. Sentado - 3. Cuatro apoyos - 4. De pie
Cada persona es diferente y esa diversidad hace que la postura se realice según las características y posibilidades de quien la realiza.
Para definir una postura o asana, se tienen que dar dos condiciones: un punto de apoyo fijo más la figura geométrica de las partes del cuerpo que dan el sello a la postura. Todas las posturas tienen su sello dado por estas dos condiciones, cambia la figura geométrica o el punto de apoyo y cambia la postura.
“El sello es el punto de apoyo más la relación geométrica entre las partes del cuerpo”
Las posturas tienen características llamadas valencias que son: flexibilidad (naamyasanas), equilibrio (tholasanas) y fuerza (hathasanas). En cada postura hay una valencia predominante.
Las primeras posturas en yoga fueron posturas de meditación, dhyanasanas, después se generaron pocas posturas de las primeras clasificaciones que iban de 32 a 84 las cuales no fueron generadas en la India ni en el yoga sino que fueron tomadas de la danza y la gimnasia. El yoga en un principio no tenía posturas.
En el diccionario de posturas catalogadas por Dharmachari Maitreyananda, la mayoría tiene como prioridad la flexibilidad, después las de equilibrio y después las de fuerza.
(Diccionario de posturas. Nomenclatura Internacional oficial de yogasanas. Estevez Griego, Fernando. Escuela Internacional de Yoga)
El yoga trabaja principalmente sobre la flexibilidad, que es el movimiento articular. Vale aclarar que la flexibilidad no es lo mismo que elongación: En la elongación se trabaja la cadena muscular en dos direcciones y al trabajar la flexibilidad se mueve la articulación en toda su ronda. Al trabajar la articulación en todas sus posibilidades, a la vez repercute en la elongación de los músculos, trabajando de una manera más amplia sobre las cadenas musculares.
La flexibilidad está condicionada por la genética más la carga hormonal. Todos nacemos con una flexibilidad distinta y propia que se mide en grados. Hay 10 grados de flexibilidad (das angas). De esos diez grados, cinco (pach angas) son los que mayormente el ser humano puede realizar, los otros cinco corresponden a una condición de hiperlaxitud en los que hay que compensar con posturas de fuerza.
Las posturas de equilibrio (tolasanas) se realizan utilizando dos técnicas: Dristti que es un punto de concentración para realizar la postura y sirve para concentrar la atención (atención y concentración) y la triangulación que es un triángulo imaginario con el dristi que se eligió como concentración, ayuda a la concentración y a la distribución del peso)
Realizar tolasanas mejora la coordinación muscular, ayuda a la concentración y relajación mental, genera una baja en el sistema nervioso disminuyendo el stress y la ansiedad.
Ayuda al dominio de la respiración, activa el ritmo cardíaco, eleva la temperatura corporal, activa el flujo sanguíneo.
Trabaja la conexión con el momento presente y la quietud física, mental y espiritual
Las posturas de fuerza (hathasanas) generan descarga de energía. La energía se concentra donde se realiza la fuerza.
En cada ser humano existe una característica más desarrollada que otra. Las posturas ayudan a armonizar al ser humano trabajando sobre las tres valencias compensando la que está menos desarrollada, a la vez trabajan en los tres planos, físico, mental y espiritual.
Una postura en yoga es considerada total, llamada SARVASANA, cuando se cumple la relación geométrica del tronco con las piernas más el punto de apoyo en el suelo, todo el cuerpo define la postura.
Cuando se empiezan a utilizar las primeras posturas en yoga se realizaban de manera lineal, moviendo solo el tronco y las piernas.
En el Purna Vinyasa Yoga se utilizan posturas parciales (ardhasanas), que Dharmachari Maitreyananda incluyó en el trabajo con posturas. El incluir al yoga estas posturas parciales, generó un gran aporte a la práctica del yoga ya que permitió salir de la estructura lineal y lograr en cada parte del cuerpo efectos diferentes, una desestructuración física y una disociación corporal con efectos muy beneficiosos para el físico, para la mente y para las emociones.
Considerando que el yoga no es privativo de quien tenga un físico totalmente disponible para la práctica ya que a veces hay gente que no se puede mover, el trabajo con posturas parciales (ardhasanas) es una forma de llevar el yoga a todos con las posibilidades que tiene cada persona.
Todos pueden hacer yoga, si no con posturas totales, con posturas parciales con cualquiera de los referentes corporales: tronco, brazos, manos, piernas, pies, cuello o cara.
Cuando a una postura total (sarvasana) se le agrega una postura parcial utilizando cualquiera de los siete referentes corporales, sin que se modifique la postura se la llama PURNASANA (postura completa)

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